Ante la dificultad que podemos encontrar a la hora de determinar que es la felicidad nos podemos plantear preguntar alternativas que tal vez reorienten nuestra pregunta original y nos permitan avanzar en estas pesquisas.
Podríamos entonces preguntarnos donde podemos empezar a buscar la felicidad. ¿Es algo que llevamos encima nuestra, incluso dentro de nosotros mismos? ¿O tal vez nos lo ofrecen las personas que nos rodean? ¿Familia, amigos, compañeros de trabajo, pareja?
De igual forma podríamos pensar en animales, o porqué no plantas. Y dando un paso más en el camino, se me ocurre que un objeto podría ser la fuente de la felicidad de muchas personas. ¿Acaso un concepto? ¿Una idea? ¿Una sensación?
Tal vez no sea necesario buscar muy lejos. Pero aunque pueda estar muy cerca eso no nos asegura que vaya a resultar sencillo localizarla, ¿no?
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